Tumores musculoesqueléticos

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

Estas preguntas más frecuentes sobre los tumores musculoesqueléticos le ayudarán a conocer mejor su enfermedad y participar activamente en las decisiones sobre su propio cuidado.

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Un tumor óseo es una proliferación anormal de células de una estirpe determinada dentro de un hueso. Se dividen en 2 grupos: malignos o benignos, según su capacidad extenderse (dar metástasis) a otros órganos y tejidos.

Dentro de las lesiones benignas, también hay un grupo particular denominado lesiones paratumorales, que no son propiamente tumores pero se les parecen. Un ejemplo de estas lesiones son los quistes óseos.

Según la estirpe celular de la que proceda el tumor, tanto los tumores malignos como los benignos se clasifican en formadores de hueso, formadores de cartílago, tumores de células gigantes, etc. Cada uno de ellos tiene un pronóstico y un tratamiento distinto.

En el esqueleto, es más frecuente la aparición de metástasis de otros cánceres (mama, pulmón, riñón, tiroides, etc.) que el desarrollo de un tumor propiamente óseo. Los tumores óseos (<1% del total) son más frecuentes en niños y adolescentes (5% de los cánceres pediátricos). Los más frecuentes son el sarcoma osteogénico (u osteosarcoma) y el sarcoma de Ewing.

El síntoma más frecuente de tumor óseo es el dolor en una extremidad.

Suele ser constante, también por la noche, de modo que despierta al paciente. La localización más frecuente es la rodilla de un niño en crecimiento, aunque también puede aparecer en los huesos del tronco, la pelvis, etc.

En ocasiones se acompaña de un bulto que crece de forma rápida. No se suele acompañar de afectación del estado general, ni fiebre u otros síntomas.

La duración de estos síntomas es muy variable, pero habitualmente duran unas pocas semanas o meses puesto que, a diferencia de los tumores benignos, crecen rápidamente.

Tener dolor nocturno no es sinónimo de tener un sarcoma, pero casi todos los sarcomas debutan así.

Se desconoce la causa que produce la mayoría de tumores malignos del esqueleto.

Sin embargo, sabemos que el cáncer es una enfermedad genética, no porque se transfiera de padres a hijos (aunque a veces también ocurre), sino porque en su origen está alguna alteración de los genes que controlan la multiplicación de las células.

Actualmente, se está avanzando mucho en el estudio de estas alteraciones y se espera en un futuro próximo actuar sobre los genes que lo provocan. En las muestras obtenidas de cada paciente, se realizan innumerables estudios genéticos con este fin.

En algunos sarcomas (nombre de los tumores malignos del sistema musculoesquelético), se conoce la alteración genética concreta que los ha producido. Las novedades técnicas de laboratorio en este campo que se ha producido en los últimos años ha generado grandes avances también en el diagnóstico y el pronóstico de estas lesiones y, en el futuro, permitirá un tratamiento más específico para cada tumor.

Con estos estudios genéticos, algunos sarcomas pueden diagnosticarse con certeza en menos de 24 horas y, además, se puede saber si ese sarcoma tiene mayores o menores posibilidades de responder al tratamiento.

En la mayoría de los tumores malignos del esqueleto se desconoce la causa que los ha producido. Los tumores óseos son más frecuentes en niños y adolescentes, un 5% de los tumores que se presentan en la edad pediátrica.

Sin embargo, sabemos que el cáncer es una enfermedad genética, porque en su origen está alguna alteración de los genes que controlan la multiplicación de las células.

Algunos de los factores de riesgo de padecer un tumor óseo es la metástasis de otros cánceres: mama, pulmón, riñón, tiroides, etc.

Otro factor de riesgo es no ser tratado en un centro especializado. De otro modo, es muy fácil que se puedan confundir entre sí las distintas lesiones y, por lo tanto, que no se realice el tratamiento adecuado para cada lesión.

El diagnóstico se basa en tres pilares: historia clínica, imágenes y biopsia.

Dada la escasa incidencia de estos tumores, es muy importante que el equipo de especialistas que participan en el diagnóstico sea experto en esta patología.

Pruebas diagnósticas:

  • En cuanto a los métodos de imagen, el más específico es la radiografía simple.
  • La resonancia magnética ha resultado muy útil en los sarcomas para evaluar la extensión local de la lesión. Otras pruebas de imagen que se emplean para el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes son el scanner, la gammagrafía y el PET.
  • El escáner o tomografía axial computorizada (TAC) se emplea fundamentalmente para descartar o confirmar la presencia de metástasis pulmonares. En la mayoría de los sarcomas no se detectan metástasis en el momento del diagnóstico. Pero si esto ocurre, las posibilidades de curación son menores. 
  • Con la gammagrafía ósea (que consiste en la inyección por vía venosa de una sustancia que se deposita en las zonas del esqueleto donde existe alguna alteración), podemos detectar si hay metástasis óseas, o lesiones multifocales (poliostóticas).
  • La tomografía de emisión de positrones (PET) también es muy sensible para detectar lesiones a distancia del tumor principal, valorar su metabolismo, etc.
  • La biopsia puede tener importantes consecuencias pronósticas y terapéuticas y, por tanto, debe realizarla siempre el equipo que tratará de forma definitiva al paciente. Es preferible la realización de la biopsia con aguja o trocar, a cielo cerrado (sin abrir) para evitar la diseminación del tumor.

Con un diagnóstico rápido y en un centro experto, se puede lograr la curación.

El tipo de tumor, la localización, el tamaño, la presencia o no de metástasis en el momento del diagnóstico, la respuesta del tumor a la quimioterapia, etc. son factores de gran importancia para poder establecer un pronóstico.

Es imprescindible que el proceso diagnóstico y el inicio del tratamiento sean lo más rápido posible. Las demoras pueden comprometer la supervivencia del paciente.

Ante la sospecha de un tumor óseo maligno, lo más sensato es acudir a un centro con experiencia, en el que la supervivencia y las posibilidades de conservación de la extremidad son mayores que en otros centros.

En la Clínica Universidad de Navarra, la tasa de supervivencia del osteosarcoma se sitúa en el 74% a los 10 años, con una tasa de conservación de la extremidad superior al 90%.

En el caso del osteoma osteoide, el tratamiento percutáneo bajo control de TAC ha permitido la curación después del fracaso de la intervención abierta. Lo mismo ocurre con la cirugía conservadora de tumores de partes blandas, que en muchos casos consigue la curación.

Los tumores de partes blandas son infrecuentes y existen pocos centros expertos.

El retraso en el diagnóstico, la aparición de una recidiva o metástasis puede empeorar el pronóstico, que un centro especializado puede curar.

Aparecen en músculo, ligamentos, grasa, vasos sanguíneos, etc., habitualmente de una extremidad. Los más frecuentes son el liposarcoma, el histiocitoma fibromo maligno y el sarcoma sinovial.

El principal síntoma es un bulto en las partes blandas de una extremidad. Suelen ser indoloros. Conforme aumenta de tamaño puede doler, sobre todo al presionar los músculos y terminaciones nerviosas.

Se diagnostica mediante resonancia magnética. Si se confirma lesión, se realiza biopsia. Y si el tumor es agresivo, se realiza un TAC torácico para descartar metástasis pulmonar.

El tratamiento es quirúrgico. La Clínica es uno de los pocos centros acreditados en Europa para realizar la hipertermia con TNF, que ha demostrado una alta tasa de control local de la enfermedad.

El tratamiento de algunos tipos de sarcoma también se ha beneficiado de nuevos fármacos, como el STI-571 (Glevec®).

Además, la introducción de la braquiterapia en el protocolo de tratamiento permite reducir la dosis de radiación externa, con lo que disminuyen los efectos secundarios derivados de ésta.

Se están desarrollando importantes líneas de investigación en biología molecular enfocadas al diagnóstico.

En la Clínica Universidad de Navarra, el primer objetivo es ofrecer al paciente y a sus familiares el mejor trato médico y humano posible. Y con este objetivo en mente, se diseña toda la organización.

Por ello, el modelo de la Clínica Universidad de Navarra es diferente. A diferencia del resto de clínicas privadas en España, sus médicos y los más de 2.000 profesionales que trabajan en la Clínica están dedicados a tiempo completo y en exclusiva a su labor allí.

La primera ventaja de este modelo es que permite dedicar a cada caso clínico todo el tiempo y todos los recursos necesarios para una atención verdaderamente personalizada y de calidad. Los médicos están siempre disponibles para los pacientes, y ésta disponibilidad se traduce en una atención extremadamente ágil, rápida y cómoda para el paciente, quien puede recibir la atención médica de profesionales de distintas especialidades en una misma mañana, obteniendo un trato verdaderamente multidisciplinar en un plazo temporal muy ajustado.

Este esfuerzo queda reflejado en los resultados obtenidos, así como en la buena valoración que nuestros pacientes hacen de la Clínica, manifestando un nivel de satisfacción del 94%, 10 puntos por encima de la media de los hospitales españoles encuestados.

Más información sobre ésta y otras ventajas de la Clínica Universidad de Navarra

Nuestro servicio médico es valorado por su gran rapidez y eficacia en la citación, diagnóstico y acceso al tratamiento.

Al poseer todas las especialidades y sus profesionales con dedicación exclusiva, la Clínica se coordina y organiza de modo que el paciente pueda realizar sus consultas, tratamientos y pruebas en el menor tiempo posible, y el resultado de las pruebas diagnósticas se obtiene, generalmente en 48 horas.

De ser necesaria una intervención, la Clínica puede coordinarse para realizarla en el plazo de una semana, siempre dependiendo de las características y necesidades de cada paciente.

Para más información puede llamarnos al (+34) 948 255 400 o solicitar información completando este formulario.

La Clínica Universidad de Navarra le ofrece la posibilidad de realizar consultas de segunda opinión, bien presencialmente (solicitando una cita en el (+34) 948 255 400) o bien a través de la Consulta de Segunda Opinión no presencial.

La consulta de Segunda Opinión no presencial le ofrece la posibilidad de realizar una consulta de segunda opinión médica a nuestros especialistas, sin necesidad de acudir a la Clínica.

Para ello, la Clínica gestionará la recogida de sus documentos médicos y administrativos en su domicilio, o en su lugar de preferencia, y en un plazo máximo de 15 días recibirá la valoración de su caso.

Además, nuestros especialistas lo llamarán personalmente para aclarar las dudas que pudiera tener.

Si posteriormente desea continuar su asistencia médica en la Clínica, se le reembolsará el importe abonado por la Segunda Opinión en su primera factura.

La Clínica le ofrece la posibilidad de solicitar gratuitamente una valoración económica estimativa para su caso, a través del siguiente formulario online para solicitud de presupuesto, o llamando al (+34) 948 255 400.

Si lo prefiere, también podrá obtener un presupuesto más ajustado solicitando una cita para que nuestros expertos puedan valorar presencialmente su caso.

Si lo desea, puede solicitar más información sobre estos servicios rellenando el formulario de solicitud de información.

La Clínica Universidad de Navarra pone a disposición de sus pacientes la posibilidad de financiar su diagnóstico o tratamiento hasta en cuatro meses sin intereses. Dicha posibilidad está disponible para asistencias de hasta seis mil euros.

En caso de necesitar una financiación superior, podrá plantearlo durante su visita en la Unidad de Coordinación de la Clínica para evaluar su caso.

Asimismo, la Clínica mantiene conciertos con las principales compañías aseguradoras de España.

La compañía de seguros ACUNSA ofrece pólizas de hospitalización y consultas que aseguran la estancia y los tratamientos médicos y quirúrgicos en la Clínica Universidad de Navarra.

La Clínica también mantiene conciertos de asistencia médica con Aegon, Allianz, Asefa, AXA, Cigna, DKV, Generali, HNA, Mapfre Familiar y Previsora Bilbaína.

En función de cada acuerdo se puede acceder a las consultas de la Clínica con la tarjeta de asegurado; y a los tratamientos médicos y quirúrgicos e ingresos hospitalarios, con autorización previa de la compañía.

Dado que una determinada póliza de salud puede tener restricciones de acceso o servicios excluidos, aconsejamos una consulta previa a la compañía correspondiente sobre la cobertura concreta en la Clínica.

La Clínica recibe anualmente pacientes de más de 50 nacionalidades.

Dispone de un servicio especial de atención al paciente internacional, para facilitar su acceso a la Clínica.

Así, la Clínica pone a su disposición una persona de contacto que podrá ayudarle en todo lo que usted necesite para ser atendido por nuestros especialistas, tanto antes de su estancia (facilitando citas, dudas, viajes y alojamiento, etc.), como durante su estadía (acompañamiento, interlocución, coordinación optimizada de citas, etc.) y después de su estancia (envío de informes médicos, gestión de dudas y consultas, etc.).

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