DICCIONARIO MÉDICO

Rectal

¿Qué es rectal?

La anatomía rectal forma parte esencial del sistema digestivo inferior y es de vital importancia en la medicina por su rol en el tránsito y evacuación de las heces, así como por ser sede de diversas patologías. El recto es la última porción del tubo digestivo, ubicado posteriormente al colon sigmoides y anterior al canal anal. Se extiende desde la terminación del sigmoides hasta el inicio del canal anal, marcado por la línea dentada o unión anorrectal. Su longitud promedio es de aproximadamente 12 a 15 centímetros en los adultos, y se divide en tres curvaturas anatómicas: la curvatura sacra, la curvatura perineal y la flexura peritoneal.

La función principal del recto es almacenar las heces hasta que se desencadena el reflejo de defecación. La pared rectal está compuesta por varias capas: la mucosa, la submucosa, la capa muscular y la adventicia o serosa. La mucosa rectal presenta pliegues transversales conocidos como válvulas de Houston, que son relevantes en el mantenimiento de la continencia fecal. La submucosa contiene vasos sanguíneos, nervios y tejido conectivo. La capa muscular externa está formada por músculos longitudinales y circulares que contribuyen a la movilidad y evacuación del contenido rectal.

La irrigación sanguínea del recto procede de la arteria rectal superior, una rama de la arteria mesentérica inferior, así como de las arterias rectales medias e inferiores que provienen de la arteria ilíaca interna. La venosa sigue un trayecto similar, con sangre que se dirige hacia el sistema portal y también hacia el sistema cava inferior, lo que explica la comunicación potencial entre circulaciones y la importancia clínica en procesos como las hemorroides.

El sistema nervioso que inerva el recto incluye una red compleja de nervios autónomos y somáticos, permitiendo tanto la sensibilidad como la motilidad involuntaria y voluntaria. El plexo nervioso hipogástrico inferior y las fibras parasimpáticas del nervio pélvico inervan el recto para controlar su motilidad, mientras que la sensibilidad se mantiene por las ramas del plexo pudendo.

En el ámbito clínico, la exploración del recto es una parte fundamental del examen físico en la evaluación de patologías gastrointestinales y algunas sistémicas. El tacto rectal permite valorar la integridad de las paredes rectales, la presencia de masas, la sensibilidad y el tono del esfínter anal. Además, procedimientos como la rectoscopia y la colonoscopia brindan una visualización directa de la mucosa rectal y son esenciales para el diagnóstico de enfermedades como el cáncer colorrectal, la enfermedad inflamatoria intestinal y las proctitis.

Las afecciones rectales son múltiples y abarcan desde condiciones benignas como hemorroides, fisuras anales y prolapso rectal hasta afecciones más graves como el cáncer de recto. El cáncer rectal es un tipo de neoplasia que se origina en los tejidos del recto y su incidencia ha incrementado, lo que ha impulsado campañas para la detección precoz y el tratamiento oportuno. El manejo de las enfermedades rectales depende de la etiología y puede variar desde medidas conservadoras como cambios dietéticos y medicamentos hasta intervenciones quirúrgicas.

El abordaje terapéutico del cáncer rectal, por ejemplo, puede requerir una combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia, y su elección depende de la etapa del tumor y las condiciones del paciente. Las hemorroides, en cambio, pueden ser manejadas en muchas ocasiones con tratamientos tópicos, dietéticos y medidas higiénicas, aunque en algunos casos se requiere de ligaduras o cirugía.

© Clínica Universidad de Navarra 2023

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