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¿Puedo tomar el sol sin dañar mi piel?

 

La exposición solar es beneficiosa para la salud siempre que se sigan medidas de protección adecuadas. La exposición a la luz ultravioleta es uno de los factores que pueden producir lesiones en nuestra piel.

16 DE ABRIL de 2014

departamento de Dermatología
Los efectos negativos del sol sobre la piel. 

El daño del sol es acumulativo y, además del riesgo de desarrollar cáncer de piel, es el causante de la aparición de manchas y arrugas. No obstante, es posible llevar a cabo ciertas medidas que ayudarán a prevenir tanto el envejecimiento como otras lesiones más graves.

Fotoprotección, el arma más eficaz

En definitiva, reducir la exposición a la radiación solar y tomar las medidas necesarias de fotoprotección son armas fundamentales en la disminución de las lesiones que el sol puede provocar en la piel.

El objetivo de la fotoprotección es prevenir el daño que la exposición a la radiación ultravioleta provoca en la piel. Pueden establecerse tres principios básicos de la protección solar. “El primero es reducir la irradiación solar, disminuyendo el tiempo de exposición, especialmente durante las horas del mediodía. El segundo consiste en emplear ropa protectora, además de sombrero y gafas; y el tercero, en utilizar un fotoprotector de amplio espectro que proteja frente a radiaciones UVA y UVB”, indica la doctora Pilar Gil, dermatóloga de la Clínica Universidad de Navarra.

El nivel de irradiación recibida varía según el momento y el punto de la superficie terrestre. Así, cuanto más cerca nos situemos del Ecuador y estemos a mayor altura, el nivel de radiación recibido será mayor. “Asimismo, la irradiación aumenta durante las horas del mediodía, en los meses de verano y en los días claros, sin nubes y con menos partículas en suspensión. También hay que tener en cuenta que la protección ultravioleta que proporciona la ropa depende de varios factores como el tipo de tejido, el color y el grado de humedad de las fibras, entre otros”.

¿Nos ponemos menos morenos si utilizamos cremas de protección solar?

“El hecho de ponerse moreno antes o después no depende tanto de las cremas que uno se aplique sino del tipo de piel, que producirá melanina con mayor o menor rapidez e intensidad”, explica el doctor Agustín España, director del Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra.

“El objetivo del uso de fotoprotectores es evitar la quemaduras solares, sobre todo en las primeras exposiciones, después de los meses de invierno en los que la piel no ha estado en contacto con el sol”. Por este motivo, puede ser necesario utilizar un fotoprotector de mayor intensidad al comenzar las exposiciones y reducir al final del verano.

Por otro lado, “no todas las personas deben utilizar el mismo factor de protección, ya que esto depende de su tipo de piel. Es recomendable dejarse guiar por un dermatólogo quien nos indicará el tipo y el grado de fotoprotección que cada persona necesita”.

La consecuencia inmediata de una exposición prolongada y sin protección al sol son las quemaduras. Pero, a largo plazo, puede producir cáncer de piel, además de envejecimiento y aparición de manchas.

Es la radiación que se recibe en los primeros 20 años de vida la que luego va a ser determinante en el riesgo de padecer cáncer cutáneo no melanoma. Por eso es necesario, en los primeros años de vida, utilizar esas medidas de protección.

No obstante, “nunca es tarde para comenzar a cuidarse. Aunque es cierto que la acumulación es importante, muchas de las alteraciones moleculares pueden revertir con una fotoprotección adecuada”, indica el Dr. España.

Tomar el sol con precaución

A pesar de los riesgos que supone la exposición solar sin la protección adecuada, tomar el sol reporta numerosos beneficios para nuestra salud.

Por este motivo, dejar de exponerse drásticamente no es una solución válida para evitar esos peligros. Según la Organización Mundial de la Salud, “una exposición nula a la RUV no tendría como consecuencia una carga de morbilidad mínima, sino una elevada carga de morbilidad debida a las enfermedades relacionadas con la carencia de vitamina D”.

En definitiva, hay que exponerse al sol pero con moderación y siguiendo las medidas de protección adecuadas.

El melanoma puede ser una de las consecuencias del abuso del sol sin la protección adecuada.

Consejos para un bronceado seguro

  • Disminuir la dosis de irradiación solar.
  • Evitar tomar el sol entre las 12 y las 16 horas.
  • Utilizar sombrero con alas, ropa adecuada y gafas de sol homologadas.
  • Aplicarse cremas/esprays con protección solar.

Consejos para el uso del fotoprotector:

  • Emplear fotoprotectores adecuados al tipo de piel y a las condiciones de la exposición solar.
  • La aplicación debe hacerse sobre la piel limpia, hidratada y exenta de productos que contengan alcohol o perfumes, como colonias o desodorantes.
  • Es necesario agitar bien el fotoprotector antes de su uso y aplicarlo 30 minutos antes de la exposición solar.
  • Se debe volver a aplicar cada 2 o 3 horas, según la actividad que se realice y, especialmente, después de cada baño o ejercicio intenso.
  • Es necesario emplear una cantidad suficiente para cubrir toda la superficie corporal.
  • Deberá extenderse por todas las zonas expuestas, incluidos los pabellones auriculares, hombros, parte posterior de las rodillas y dorso de pies.
  • No es aconsejable realizar una excesiva fricción al aplicar el fotoprotector, ya que se disgregan las partículas y disminuye su actividad.
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Cuidados de la piel.
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La radiación ultravioleta.
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