Tumores musculoesqueléticos

diagnóstico y tratamiento de los tumores musculoesqueléticos

Los tumores óseos tienen baja incidencia en la población. Es muy importante tratar a los pacientes que los padecen en centros con experiencia.

Cada estirpe celular del sistema musculoesquelético puede originar un tumor distinto. Ello hace que estos tumores sean muy variados, resulte fácil confundir entre sí las distintas lesiones y no se realice un tratamiento adecuado. Las posibilidades de curación disminuyen drásticamente cuando no se sigue esta pauta.

Basamos el diagnóstico en la historia clínica, las imágenes y la biopsia. 

En la Clínica Universidad de Navarra, en los últimos 20 años hemos tratado un millar de tumores óseos primarios malignos. En el osteosarcoma, el más frecuente, la supervivencia se sitúa en el 74% a los 10 años. El 90% conservan la extremidad superior. En el tratamiento del sarcoma de Ewing, la tasa de supervivencia de nuestro centro se sitúa en el 65%.

También la Clínica Universidad de Navarra tiene experiencia en el tratamiento de sarcomas de partes blandas asociado a resección quirúrgica mediante braquiterapia.

Los numerosos avances médicos en el diagnóstico y tratamiento de los tumores óseos permiten mantener la extremidad.

Es absolutamente imprescindible que el proceso diagnóstico y el inicio del tratamiento sean lo más rápido posible. Las demoras pueden comprometer la supervivencia del paciente".

El diagnóstico se basa en tres pilares: historia clínica, imágenes y biopsia.

Dada la escasa incidencia de estos tumores, es muy importante que el equipo de especialistas que participan en el diagnóstico sea experto en esta patología.

Pruebas diagnósticas:

  • En cuanto a los métodos de imagen, el más específico es la radiografía simple.
  • La resonancia magnética ha resultado muy útil en los sarcomas para evaluar la extensión local de la lesión. Otras pruebas de imagen que se emplean para el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes son el scanner, la gammagrafía y el PET.
  • El escáner o tomografía axial computorizada (TAC) se emplea fundamentalmente para descartar o confirmar la presencia de metástasis pulmonares. En la mayoría de los sarcomas no se detectan metástasis en el momento del diagnóstico. Pero si esto ocurre, las posibilidades de curación son menores. 
  • Con la gammagrafía ósea (que consiste en la inyección por vía venosa de una sustancia que se deposita en las zonas del esqueleto donde existe alguna alteración), podemos detectar si hay metástasis óseas, o lesiones multifocales (poliostóticas).
  • La tomografía de emisión de positrones (PET) también es muy sensible para detectar lesiones a distancia del tumor principal, valorar su metabolismo, etc.
  • La biopsia puede tener importantes consecuencias pronósticas y terapéuticas y, por tanto, debe realizarla siempre el equipo que tratará de forma definitiva al paciente. Es preferible la realización de la biopsia con aguja o trocar, a cielo cerrado (sin abrir) para evitar la diseminación del tumor.

Los numerosos avances médicos en el diagnóstico y tratamiento de los tumores óseos permiten mantener la extremidad.

Un tumor óseo es una proliferación anormal de células dentro de un hueso. En la mayoría de los tumores malignos del esqueleto se desconoce la causa que los ha producido.

Se está avanzando mucho en el estudio de las alteraciones de los genes para poder actuar en un futuro próximo en ellos. Se realizan innumerables estudios genéticos con este fin en las muestras obtenidas de cada paciente.

El síntoma más frecuente es el dolor constante en una extremidad. La localización más habitual es la rodilla de un niño en crecimiento, aunque también puede aparecer en los huesos del tronco, la pelvis, etc. En ocasiones, se acompaña de un bulto que crece rápidamente.

El diagnóstico debe basarse en la historia clínica, las imágenes y la biopsia. Es imprescindible que el diagnóstico y el inicio del tratamiento sean lo más rápido posible para no comprometer la supervivencia del paciente.

El tratamiento de estos tumores también debe basarse en tres pilares: cirugía, quimioterapia y, en ocasiones, la radioterapia, durante casi un año, aunque con ingresos hospitalarios intermitentes. Actualmente, las posibilidades de mantener la extremidad sin amputar son muy elevadas.

Tratamiento percutáneo bajo control TAC frente al osteoma osteoide

Dentro de las lesiones benignas, existe un grupo particular denominado lesiones paratumorales. No son propiamente tumores, sino una proliferación anormal de células. Un ejemplo de estas lesiones son los quistes óseos.

El osteoma osteoide es un tumor óseo benigno propio de niños y adolescentes. Es de tamaño muy pequeño (como un guisante) y provoca dolor continuo, predominantemente nocturno, que mejora con antiinflamatorios (por ejemplo aspirina®).

La extirpación quirúrgica del tumor ha sido el tratamiento clásico. Sin embargo está en auge el tratamiento percutáneo bajo control de TAC: resección percutánea o termocoagulación por radiofrecuencia.

Tiene las ventajas de reducir el riesgo quirúrgico y facilitar la correcta localización de la lesión. Además, la recuperación es mucho mas rápida (puede realizarse en forma ambulatoria), no requiere inmovilización o uso de muletas después, etc.

Los tumores de partes blandas son infrecuentes y existen pocos centros expertos.

El retraso en el diagnóstico, la aparición de una recidiva o metástasis puede empeorar el pronóstico, que un centro especializado puede curar.

Aparecen en músculo, ligamentos, grasa, vasos sanguíneos, etc., habitualmente de una extremidad. Los más frecuentes son el liposarcoma, el histiocitoma fibromo maligno y el sarcoma sinovial.

El principal síntoma es un bulto en las partes blandas de una extremidad. Suelen ser indoloros. Conforme aumenta de tamaño puede doler, sobre todo al presionar los músculos y terminaciones nerviosas.

Se diagnostica mediante resonancia magnética. Si se confirma lesión, se realiza biopsia. Y si el tumor es agresivo, se realiza un TAC torácico para descartar metástasis pulmonares.

El tratamiento es quirúrgico. La Clínica es uno de los pocos centros acreditados en Europa para realizar la hipertermia con TNF, que ha demostrado una alta tasa de control local de la enfermedad.

El tratamiento de algunos tipos de sarcoma también se ha beneficiado de nuevos fármacos, como el STI-571 (Glevec®).

Además, la introducción de la braquiterapia en el protocolo de tratamiento permite reducir la dosis de radiación externa, con lo que disminuyen los efectos secundarios derivados de ésta.

Se están desarrollando importantes líneas de investigación en biología molecular enfocadas al diagnóstico.

contacteCON LA CLÍNICA

O le llamamos

* Horarios de atención según hora de España peninsular.

Gracias. En breve nos pondremos en contacto con usted.

El campo Teléfono es obligatorio.

Le rogamos revise el número de teléfono. Éste debería tener entre 9 y 15 dígitos y empezar por 6, 8, 9, 71, 72, 73 ó 74. En el caso de los números internacionales, por favor, introduzca 00 seguido del prefijo internacional correspondiente y su número de teléfono (00-prefijo internacional 34-número telefóno 948255400)

Espere unos instantes mientras tramitamos su petición.

Cerrar Enviar

SOLICITE UNA SEGUNDA OPINIÓN NO PRESENCIAL

Si necesita la opinión médica de nuestros expertos sin necesidad de desplazarse a la Clínica, le ofrecemos la posibilidad de realizar una consulta de Segunda Opinión no presencial.
Imagen con los pasos que hay que dar para solicitar una segunda opinión en la Clínica Universidad de Navarra

tal vezle interese

POR QUÉ VENIR

¿Por qué la Clínica Universidad de Navarra es diferente a otros centros sanitarios?

Imagen de una niña pequeña con cáncer por los pasillos de la Clínica

ENSAYOS CLÍNICOS

¿Quiere participar en nuestros ensayos clínicos? Conozca cuáles están activos.

Imagen médico investigando con microscopio

HISTORIAS DE LA CLÍNICA

Nuestros pacientes cuentan su experiencia. Historias de esperanza, lucha y superación.

Imagen de una familia de pacientes de la Clínica Universidad de Navarra