DICCIONARIO MÉDICO

Subluxación

¿Qué es una subluxación?

La subluxación es un término ampliamente utilizado en el campo de la medicina, particularmente en ortopedia y traumatología, pero también en otras disciplinas médicas, como la quiropráctica y la osteopatía. Específicamente, se refiere a un desplazamiento parcial de la articulación, un tipo de lesión que puede ser tanto dolorosa como debilitante. Aunque no se trata de una dislocación completa, la subluxación aún puede causar dolor significativo, limitación de movimiento y, en casos más graves, puede llevar a daños en los nervios y los tejidos circundantes.

Las articulaciones del cuerpo son las uniones entre dos o más huesos, proporcionando movimiento y flexibilidad. Cada articulación tiene una posición óptima en la que se alinean perfectamente, lo que permite un movimiento suave y eficiente. Sin embargo, en una subluxación, esta alineación se ve alterada. En lugar de una conexión segura y firme, los huesos se desplazan de su posición ideal. Este desplazamiento puede ser menor o significativo, pero en cualquier caso, no es suficiente para clasificarse como una dislocación completa, en la que los huesos pierden por completo su contacto.

Las subluxaciones pueden surgir de diversas causas, entre las que se incluyen el trauma físico, como un golpe o una caída, el desgaste excesivo de la articulación debido a actividades repetitivas, o incluso por condiciones médicas como la artritis. En algunos casos, los movimientos bruscos o inusuales pueden provocar una subluxación. Es común en deportistas y personas de edad avanzada, aunque puede ocurrir a cualquier edad y en cualquier individuo.

La manifestación clínica de una subluxación puede variar según la gravedad del desplazamiento y la articulación afectada. Generalmente, los síntomas incluyen dolor en la articulación afectada, hinchazón, limitación en el rango de movimiento y, a veces, la presencia de una deformidad visible. En ocasiones, el paciente puede notar un sonido de "chasquido" en el momento de la lesión.

El diagnóstico de la subluxación generalmente se realiza mediante la exploración física y la historia clínica del paciente. En algunos casos, se pueden requerir pruebas de imagen, como rayos X, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad del desplazamiento. Estas pruebas pueden proporcionar información detallada sobre la posición de los huesos y la presencia de cualquier otro daño asociado.

El tratamiento de la subluxación depende en gran medida de la gravedad y la localización de la lesión. En muchos casos, se puede tratar de manera conservadora, utilizando métodos como la fisioterapia, el reposo, la aplicación de hielo y medicación para el dolor. El objetivo de estos tratamientos es ayudar a reducir la inflamación, aliviar el dolor y restaurar la función normal de la articulación. En algunos casos, puede ser necesario realizar una reducción manual, un procedimiento en el cual un profesional de la salud utiliza técnicas específicas para realinear los huesos desplazados. En casos más graves o en situaciones donde los tratamientos conservadores no son efectivos, puede ser necesaria la cirugía para restaurar la alineación y la función de la articulación.

Es importante recordar que una subluxación es una lesión seria que requiere atención médica. Si se sospecha de una subluxación, se debe buscar atención médica de inmediato. Sin el tratamiento adecuado, puede provocar complicaciones a largo plazo, como el desarrollo de artritis, daño permanente a los nervios y tejidos, y limitación en la función de la articulación. Además, las personas que han experimentado una subluxación una vez pueden tener un mayor riesgo de recurrencias futuras.

La prevención es una parte clave en el manejo de las subluxaciones. La adopción de hábitos saludables, como el ejercicio regular, una dieta balanceada y evitar movimientos bruscos o actividades que ponen en riesgo las articulaciones, puede ser útil. Además, es importante usar equipo de protección adecuado cuando se participa en deportes y actividades físicas. En los casos en que la subluxación se deba a una enfermedad subyacente, como la artritis, el manejo de la enfermedad puede ayudar a prevenir las subluxaciones.

© Clínica Universidad de Navarra 2023

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