Minerales en la dieta

Los minerales son componentes inorgánicos, es decir, aquellos que se encuentran en la naturaleza sin formar parte de los seres vivos. Juegan un papel importante en la formación de tejidos, síntesis de hormonas y en la mayoría de las reacciones químicas.

Los minerales, según su requerimiento, se pueden clasificar en tres grandes grupos: macroelementos, microelementos y oligoelementos. Los macroelementos son aquellos que el organismo necesita en mayor cantidad como el azufre, calcio o fósforo, entre otros. Son necesarios en cantidades mayores de 0.1 gr./dia. Se miden en gramos.

Los microelementos, sin embargo, son necesarios en cantidades muy pequeñas. Se miden en miligramos y son el hierro o magnesio, entre otros. Por último, los oligoelementos hacen referencia a aquellos que se necesitan en cantidades pequeñísimas, que se miden en microgramos, como el silicio o níquel. 

Azufre: está presente en todas las células, especialmente en la piel, uñas, cabellos y cartílagos. Entra en la composición de diversas hormonas (insulina) y vitaminas (B1), neutraliza los tóxicos y ayuda al hígado en la secreción de bilis. 

  • Fuentes: legumbres, col, cebolla, ajo, espárragos, puerro, pescado y yema de huevo.
  • Aporte mínimo recomendado: nivel no especificado.
  • Funciones en el organismo: constituyente de sustancias activas en huesos y tendones.
  • Exceso: crecimiento escaso.
  • Defecto: imposibilidad para sintetizar aminoácidos sulfurados.

Calcio: forma parte de los huesos, del tejido conjuntivo y de los músculos. Junto con el potasio y el magnesio, es esencial para una buena circulación de la sangre. Tambien participa en la absorción y secreción intestinal y en la liberación de hormonas.

  • Fuentes: productos lácteos, frutos secos, semillas de sésamo, verduras, etc. Aporte mínimo recomendado: 800 - 1200 mg./día.
  • Funciones en el organismo: formación de huesos y dientes. Coagulación. Transmisión nerviosa.
  • Exceso: no registrado en el hombre.
  • Defecto: crecimiento detenido, raquitismo, osteoporosis, convulsiones.

Cloro: ayuda al hígado en su eliminación de tóxicos.

  • Fuentes: sal común, algas, aceitunas, agua del grifo, etc.
  • Aporte mínimo recomendado: nNivel no especificado.
  • Funciones en el organismo: formación de jugo gástrico. Equilibrio ácido-base.
  • Exceso: vómitos.
  • Defecto: calambres musculares, apatía mental, pérdida de apetito.

Fósforo: presente en la estructura de los huesos e indispensable en la formación de las membranas celulares y del tejido nervioso. La concentración sanguínea de fósforo guarda relación con los niveles de calcio en sangre.

  • Fuentes: suele estar presente en los alimentos que contienen calcio, como los frutos secos, el queso, la soja, yema de huevo, etc.
  • Aporte mínimo recomendado: 800-1200 mg./día.
  • Funciones en el organismo: formación de huesos y dientes. Equilibrio ácido-base. Exceso: erosión de la mandíbula (mandíbula porosa) por menor absorción del calcio.
  • Defecto: debilidad, desmineralización del hueso, pérdida de calcio, temblores.

Magnesio: es esencial para la asimilación del calcio y de la vitamina C. Es importante para la transmisión de los impulsos nerviosos, equilibra el sistema nerviosos central y aumenta la secreción de bilis.

  • Fuentes: cacao, soja, frutos secos, avena, maíz y algunas verduras.
  • Aporte mínimo recomendado: 300-400 mg./día.
  • Funciones en el organismo: activa las enzimas y las vitaminas del grupo B. Interviene en la síntesis proteica.
  • Exceso: diarrea.
  • Defecto: fallos en el crecimiento, debilidad, espasmos, alteraciones del comportamiento.

Potasio: regula el balance de agua en el organismo y participa en la contracción del músculo cardiaco.

  • Fuentes: la fruta y verdura fresca, las legumbres y los frutos secos.
  • Aporte mínimo recomendado: 500 mg./día.
  • Funciones en el organismo: equilibrio ácido-base, equilibrio hídrico, función nerviosa, contracción del musculo cardiaco.
  • Exceso: debilidad muscular. Muerte.
  • Defecto: debilidad muscular. Nauseas, vomitos, irritabilidad, irregularidad cardiaca, paralisis.

Sodio: regula el reparto de agua en el organismo e interviene en la transmisión del impulso nervioso a los músculos. Las necesidades aumentan cuando se suda mucho y en caso de diarreas o vómitos. El exceso provoca aumento de la presión arterial (hipertensión), irritabilidad y retención de líquidos.

  • Fuentes: Principalmente la sal, pero está presente en todos los alimentos
  • Aporte mínimo recomendado: 0,2-0,5 gr./día
  • Funciones en el organismo: equilibrio ácido-base, equilibrio hídrico. transmisión del impulso nervioso.
  • Exceso: elevada tensión sanguínea, retención de liquidos.
  • Defecto: calambres musculares, apatía mental, disminución del apetito.

Cobalto: está relacionado con la formación de los glóbulos rojos y de la mielina.

  • Fuentes: carnes, pescados, lácteos, cebolla, lentejas e higos.
  • Aporte mínimo recomendado: nivel no especificado.
  • Funciones en el organismo: constituyente de la vitamina B12
  • Exceso: enfermedad profesional: dermatitis y enfermedad eritrocitaria.
  • Defecto: anemias, problemas neurologicos y fallo del crecimiento. Se asocia a la carencia de vitamina B12.

Cobre: necesario para convertir el hierro almacenado en el organismo en hemoglobina y para asimilar el hierro de los alimentos. También se relaciona con la absorción de vitamina C.

  • Fuentes: cacao, cereales integrales, legumbres y pimienta.
  • Aporte mínimo recomendado: 1,3 - 1,5 mg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de enzimas relacionadas con el metabolismo del hierro.
  • Exceso: cuadro metabólico (enfermedad de Wilson)
  • Defecto: anemia, alteraciones óseas (poco frecuente en el hombre), trastornos neurológicos y hemorragias.

Flúor: previene la caries dental y fortifica los huesos. Normalmente no son necesarios suplementos porque se añade a las aguas de distribución pública.

  • Fuentes: agua del grifo, el té, el pescado, col y espinacas.
  • Aporte mínimo recomendado: 1-2 mg./día (en los alimentos)
  • Funciones en el organismo: mantenimiento de la estructura de los huesos y dientes.
  • Exceso: dientes moteados, aumento de la densidad del hueso, alteraciones neurológicas.
  • Defecto: perdida de los dientes, alteraciones óseas.

Hierro: necesario para la producción de hemoglobina. Se absorbe mejor el hierro de los alimentos de origen animal que de origen vegetal. La vitamina C mejora la absorción del hierro.

  • Fuentes: carnes, hígado, yema de huevo, verdura verde, cereales integrales, frutos secos, levaduras y jamón serrano.
  • Aporte mínimo recomendado: 10-15 mg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de la hemoglobina y de enzimas que intervienen en el metabolismo energético.
  • Exceso: siderosis, cirrosis hepática.
  • Defecto: anemia ferropénica.

Manganeso: activa los enzimas que intervienen en la síntesis de las grasas y participa en el aprovechamiento de las vitaminas C y B1.

  • Fuentes: pescados, crustáceos, cereales integrales y legumbres.
  • Aporte mínimo recomendado: 2-9 mg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de enzimas que intervienen en la síntesis de grasas.
  • Exceso: enfermedad generalizada del sistema nervioso.
  • Defecto: crecimiento lento de pelo y uñas, alteraciones del sistema nervioso y reproductor.

Yodo: indispensable para el funcionamiento del tiroides. Ayuda al crecimiento, mejora la agilidad mental, quema el exceso de grasa y favorece el crecimiento de uñas, cabello, piel y dientes.

  • Fuentes: sal marina, pescados, mariscos, algas y vegetales cultivados en suelos ricos en yodo.
  • Aporte mínimo recomendado: 150 µg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de las hormonas tiroideas.
  • Exceso: disminuye la actividad tiroidea.
  • Defecto: bocio.

Zinc: interviene en procesos metabólicos.

  • Fuentes: Crustáceos, levadura de cerveza, germen de trigo, huevos, leche y jamón serrano.
  • Aporte mínimo recomendado: 12-15 mg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de las enzimas implicadas en la digestión. Implicado en la cicatrización de heridas.
  • Exceso: fiebre, nauseas, vómitos y diarreas.
  • Defecto: fallos en el crecimiento, fallo en órganos sexuales (hipogonadismo en varones), retraso en la cicatrización de heridas.

Silicio:

  • Fuentes: agua potable y alimentos vegetales en general.
  • Aporte mínimo recomendado: nivel no especificado.
  • Funciones en el organismo: función desconocida.
  • Exceso: enfermedad profesional: silicosis.
  • Defecto: no registrado en el ser humano.

Níquel:

  • Fuentes: legumbres, cereales integrales, espinacas y perejil.
  • Aporte mínimo recomendado: nivel no especificado.
  • Funciones en el organismo: funcionamiento del páncreas.
  • Exceso: enfermedad profesional: neumonía aguda.
  • Defecto: no registrado en el ser humano.

Cromo: mejora la diabetes y participa en el transporte de proteínas. Es importante en el metabolismo de las grasas y de los hidratos de carbono.

  • Fuentes: grasa y aceites vegetales, levadura de cerveza, cebolla, lechuga, patatas, berros, carne, higado, huevo y pollo.
  • Aporte mínimo recomendado: 200-400 µg./día.
  • Funciones en el organismo: interviene en el metabolismo de la glucosa. Activador de enzimas, es importante en el metabolismo de la Insulina. Su toxicidad no es comun.
  • Defecto: fallos en el metabolismo de la glucosa.

Litio: para la regulación del sistema nervioso central.

  • Fuentes: vegetales, patatas, crustáceos y algunos pescados.
  • Aporte mínimo recomendado: nivel no especificado.

Molibdeno: ayuda a prevenir la anemia y la caries.

  • Fuentes: germen de trigo, legumbres, cereales integrales y vegetales de hojas verde oscura.
  • Aporte mínimo recomendado: 250 µg./día.
  • Funciones en el organismo: constituyente de algunas enzimas.
  • Exceso: inhibición de enzimas.
  • Defecto: no registrado en el ser humano.

Selenio: tiene propiedades desintoxicantes y gran poder antioxidante, por lo que previene el envejecimiento de los tejidos.

  • Fuentes: germen y salvado de trigo, cebollas, ajo, tomate, brécol y levadura de cerveza.
  • Aporte mínimo recomendado: 55-70 µg./día.
  • Funciones en el organismo: función relacionada con la vitamina E.
  • Exceso: alteraciones gastrointestinales. Perdida de los dientes, cabello y uñas.
  • Defecto: anemia (poco frecuente).