Dra. Marta Ferrer
Dr. Javier Lavilla


Clínica Universitaria de Navarra

Tramiento eficaz contra las alergias

Introducción

El desarrollo de la alergia

Los síntomas de la alergia

Diagnosticar un proceso alérgico

El tratamiento de la alergia

Entrevista con la Dra. Marta Ferrer, especialista en Alergología de la Clínica Universitaria de Navarra

 


Introducción

Durante la primavera surgen los problemas relacionados con la alergia. Es un problema de salud importante, con frecuencia mal diagnosticado y tratado insuficientemente a pesar de las molestias que sufren y la cantidad cada vez mayor de personas que lo padecen..

El desarrollo de la alergia

Mecanismos celulares implicados

El desarrollo de una alergia frente a un determinado agente orgánico o inorgánico se debe a un mal funcionamiento del sistema inmunológico. Ese sistema está constituido por una serie de células divididas en varias estirpes que están implicadas en el desarrollo de respuestas de defensa frente a agresiones. Entre esas células destacan los glóbulos blancos, presentes en la sangre y constituidos por diferentes grupos celulares. En esos grupos celulares se encuentran los leucocitos o células encargadas de eliminar agentes nocivos, y los linfocitos que producen diversos mediadores que estimulan y potencian la respuesta de defensa como sucede con una subpoblación denominada linfocitos T, o de segregar unas moléculas denominadas anticuerpos encargadas de identificar y localizar esos agentes (linfocitos B). En cada una de esas clases de células se pueden identificar varios subtipos dependiendo de diversas señales de identidad genética. Además de esas estirpes celulares existen otras habitualmente poco representadas en la sangre, entre las que se encuentran los eosinófilos implicados en los fenómenos de sensibilización muy relacionados con la alergia. Estas células son capaces de segregar sustancias que median en los fenómenos implicados en la alergia, como sucede con la histamina.

Desarrollo del proceso alérgico

De forma patológica cuando una persona desarrolla ese problema de alergia, se ha producido previamente una sensibilización frente a uno o varios agentes biológicos o químicos ambientales. Es decir, ese sistema de defensa ha entrado en contacto con ese o esos agentes identificándolos como “extraños” y “nocivos”. Cuando vuelve a contactar el organismo con esos agentes, se estimula el sistema de defensa desencadenando una serie de reacciones químicas y celulares con la secreción de mediadores y producción de anticuerpos que conllevan una activación de células por todo el cuerpo aunque especialmente en las zonas donde se ha producido ese contacto (principalmente mucosas y sistema respiratorio). Esa reacción provoca un estado inflamatorio sistémico y local que clásicamente se acompaña de un aumento del flujo sanguíneo, hinchazón o edema y aumento de secreciones. Este tipo de reacción inmunológica tiene sus diferencias respecto a las que se produce habitualmente frente a las provocadas por infecciones, principalmente en el papel más importante que adquieren algunos mediadores como la histamina (implicada en todas las reacciones alérgica, con una gran capacidad para provocar reacciones inflamatorias) y los anticuerpos de la clase IgE.

¿Por qué aparece la alergia?

Es difícil determinar por que motivo el organismo humano se sensibiliza frente a unos determinados agentes químicos. Posiblemente se deba ese proceso a una especial sensibilidad del organismo (umbral de sensibilización bajo) o a un potencial alérgico importante de los agentes implicados (como sucede con los pólenes) debido a sus propiedades químicas o a su presencia abundante en el ambiente.
Ahora bien, los mecanismos moleculares no están del todo aclarados hablándose de reacciones cruzadas con otras moléculas o modificaciones en dichas moléculas provocadas por su unión a otras o por la acción de reacciones enzimáticas en el propio organismo. Se aprecia con frecuencia un umbral de sensibilización bajo que incluso puede variar a lo largo de la vida, justificando el hecho de que personas que no han tenido problemas de alergia, de repente comienzan a presentar síntomas en relación con este problema. Por otro lado, es normal que la cantidad de alergenos presentes en el ambiente influya de forma importante. En este sentido los cambios en las condiciones climáticas así como la influencia del hombre sobre el medio que le rodea facilita que el nivel de esas moléculas pueda en ocasiones aumentar de forma tan importante que supere el umbral de sensibilización de una cantidad cada vez mayor de personas. Por esto mismo se habla de la importancia del consumo de determinados combustibles o la influencia de la contaminación ambiental física y química.

 

La presencia de antecedentes familiares .
La existencia de antecedentes familiares favorece la aparición de un problema alérgico. Es una cierta predisposición al desarrollo de los procesos comentados. Esa predisposición se conoce como "atopia" y puede tener muchas manifestaciones clínicas.

 

Agentes implicados en la aparición de la alergia

Son muy conocidos los agentes biológicos como los pólenes y ácaros así como elementos relacionados con animales (escamas, pelo), más abundantes en esta época del año. La mayor presencia de esas sustancias, depende de la zona y de las condiciones climatológicas previas a la época de floración (especialmente temperatura y humedad). Por otro lado, el viento y la lluvia empeoran o mejoran la exposición a los pólenes. La sensibilización a esas moléculas varía de unas personas a otras, iniciándose ese problema a veces por hechos fortuitos (exposición a grandes concentraciones, actuación de otras sustancias que potencian esa sensibilización).

 

Los pólenes.
Existen tres tipos fundamentales de pólenes alergénicos: gramíneas, árboles, y malezas. Cada planta tiene su ciclo reproductor dependiente de ciertas condiciones climáticas que no siempre se dan en primavera. En general, los árboles polinizan en los meses de enero a abril, las gramíneas en mayo y junio y las malezas de abril o mayo a septiembre. Porque dependen de las condiciones climáticas hay zonas en que este calendario varía, además, hay variaciones interanuales dependiendo de cómo haya sido por ejemplo la pluviosidad anterior.

Las gramíneas: Son la primera causa de alergia en el mundo. Constituyen una familia muy extensa de hierbas anuales y perennes, con tallos cilíndricos y huecos. Su distribución abarca los más variados lugares desde el círculo polar al ecuador, muy pocas áreas de la Tierra carecen de ellas. Crecen fundamentalmente enpraderas y pastos, desde el nivel del mar hasta las zonas montañosas. Constituyen la fuente de alimentación animal básica (los pastos son básicamente gramíneas) y humana (el trigo, la cebada, el centeno, el maíz, la avena, el arroz, la caña de azúcar, etc. son también gramíneas).Existe una notable relación entre la pluviosidad pre-estacional y la polinización de las Gramíneas. Así, (dependiendo de la zona geográfica) cuando llueve mucho durante el período de tiempo que va aproximadamente de octubre a marzo, es probable que en primavera la concentración de polen de Gramíneas sea asimismo muy elevada. Aunque es pronto para conocerlo con exactitud, no parece que este año la polinización de gramíneas vaya a ser muy intensa.

Las malezas: En general son esas hierbas pequeñas, salvajes, anuales, que no tienen valor ni son decorativas. Las tres más representativas en nuestro medio, son la Parietaria, la familia de las compuestas cuyo polen más representativo es el de Artemisia, y el Plantago. Por su alto poder alergénico cabe destacar también otra planta, Salsola, que florece de mayo a noviembre.

Los árboles: Claramente el olivo es el causante más frecuente de síntomas alérgicos después de las gramíneas, en principio se daba en el sur, y cada vez lo encontramos con más frecuencia como árbol ornamental en jardines y urbanizaciones en cualquier punto de la geografía peninsular. La floración del Olivo suele tener lugar en mayo-junio, y reúne dos circunstancias que lleva especialmente a tenerlo en cuenta desde el punto de vista de la alergia: por una parte produce un polen con una capacidad alergénica muy alta y por otra en la proximidad de zonas de olivos o acebuches las concentraciones de polen pueden ser extremadamente elevadas. Es interesante mencionar el ciprés, está aumentando mucho el número de personas alérgicas a su polen porque se está usando un tipo de ciprés, el Cupressus Arizonica cada vez con más frecuencia como seto de jardines. El polen de cupresáceas se puede encontrar en toda la península en la zona media norte, siendo los más altos en Madrid, Barcelona y Toledo. Florecen todo el año con un pico máximo en febrero-marzo. En este momento por el incremento de temperaturas las concentraciones polínicas más elevadas en el aire han sido con diferencia las de ciprés que llegaron altas en numerosos puntos de Cataluña, Aragón y Andalucía.



Los síntomas de la alergia

Es habitual presentar un cuadro de congestión nasal y ocular en forma de una rinitis y conjuntivitis. La rinitis provoca estornudos frecuentes y en racha, junto a la presencia de moco nasal líquido y claro (goteo nasal). Aparece una sensación de picor intenso no sólo en la nariz, sino también en la garganta y ojos. En los ojos se produce una reacción inflamatoria con sensación de ardor y lagrimeo continuo (conjuntivitis). En determinadas personas se producen trastornos más importantes como la aparición de problemas respiratorios en forma de bronquitis espásticas que evolucionan con crisis intensas que llegan a producir un cuadro de dificultad respiratoria, con ruidos como pitidos siendo un cuadro que en algunos casos puede llegar a comprometer la vida de la persona afectada.

 

El asma alérgico .
Es un problema de salud importante por el compromiso que puede llegar a producir. Se trata de un proceso inflamatorio agudo de las vías respiratorias provocado por un mecanismo de alergia frente a uno o varios alergenos. Es una enfermedad diagnosticada con frecuencia entre la población infantil, siendo necesario un adecuado enfoque diagnóstico y terapeútico que consiga controlar el desencadenamiento de la reacción inflamatoria. La clínica suele ser típica, como la descrita en el párrafo anterior, predominando los síntomas respiratorios en forma de una dificultad para respirar (disnea) de predominio espiratorio (al sacar el aire), que se acompaña de ruidos torácicos sibilantes (pitidos), opresión torácica y tos seca persistente que suele ser de predominio nocturno o vespertino. Finalmente en este cuadro conviene hacer siempre una labor de educación que permita ayudar a detectar los primeros síntomas y a realizar una labor de prevención.

 

Diagnosticar un proceso alérgico

El diagnóstico es clínico habitualmente, pero es importante llegar a un diagnóstico causal. Es decir, identificando la sustancia a la que se está sensibilizado (o alergeno) junto a demostrar la presencia de un estado inmunológico de sensibilización. Por ello se hacen pruebas de reacción cutáneas y se determinan niveles en sangre de moléculas implicadas en esa reacción como la IgE. Es importante realizar ese diagnóstico antes de comenzar un tratamiento.

 

La automedicación en los cuadros alérgicos .
La automedicación dificulta ese diagnóstico y a la larga supone un handicap para la salud del propio paciente.

Técnicas de diagnóstico

Se suele recurrir a la comprobación de un estado celular y molecular de hiperactividad alérgica, como se observa al detectar una cifra aumentada de eosinófilos en sangre, o unos niveles elevados de IgE. Por otro lado, se debe buscar el alergeno responsable de esa reacción. Por otro lado, puede ser importante descartar la existencia de otros problemas relacionados, especialmente a nivel otorrinolaringológico.

 

Las pruebas dirigidas a identificar el alergeno causante del problema:
La técnica de Prick, es una prueba no dolorosa, y que permite testificar varios alergenos a la vez, teniendo los resultados en 20 minutos. No obstante, la positividad cutanea frente a un alergeno, no implica la responsabilidad del mismo en la enfermedad, por esto además de estas pruebas, se debe confirmar mediante un análisis de laboratorio si existen anticuerpos específicos (IgE) frente al alergeno encontrado positivo en la prueba cutánea. .

 

El tratamiento de la alergia

Controlar los síntomas

Habitualmente requiere el empleo de antihistamínicos, que bloquean la acción de ese mediador. De esta forma, se puede evitar o disminuir la aparición de síntomas. Ese tratamiento puede administrarse vía oral o tópica cuando predomina la inflamación de una determinada mucosa. No hay que olvidar que algunos de ellos pueden producir somnolencia importante. Junto a esos fármacos, es habitual recurrir a corticoides tópicos o administrados de otra forma (oral o parenteral) especialmente cuando el proceso es grave. Respecto al tratamiento farmacológico es recomendable iniciarlo antes de que comience la estación y emplearlo de una forma constante hasta el final de la primavera.

 

El uso de antihistamínicos.
Sin muy eficaces a la hora de controlar la sintomatología. Sin embargo, entre los efectos secundarios además de la somnolencia comentada, al atravesar la barrera hematoencefálica, pueden producir con frecuencia una sequedad importante de mucosas. Se recomienda habitualmente administrarlos por la noche (la posología habitual suele ser cada 24 horas)..

 

El empleo de inhaladores.
Los inhaladores nasales alivian rápidamente los síntomas propios de la rinitis debido al contenido en sustancias vasoconstrictoras, corticoides y antihistamínicos. Sin embargo, el efecto suele ser muy temporal siendo habitual que aparezca al disminuir la eficacia, una mayor sintomatología. Por otro lado no se debe olvidar que si se abusa de esos preparados, se producen efectos sistémicos..

Evitar la aparición del proceso

Para ello es necesario un tratamiento de desensibilización, es decir, forzar al sistema inmunológico a que tolere determinados alergenos. En este sentido es importante recurrir a la utilización de vacunas que consiguen ese propósito aunque se precisa de cierta constancia y paciencia.

 

La inmunoterapia .
La inmunoterapia es en el momento actual el tratamiento más efectivo para cortar el fondo alérgico. El fondo que es responsable de los síntomas, ya sean asma, rinitis, o conjuntivitis. Los medicamentos son útiles para suprimir los síntomas, pero no modifican ni el fondo ni el curso crónico de las enfermedades alérgicas. En el momento actual contamos con una nueva vía para la inmunoterapia, que consiste en aplicar gotas debajo de la lengua. Se evitan así los pinchazos y puede ser aplicada en casa alguna vacuna sublingual no requiere conservación en frío. La principal ventaja de la inmunoterapia sublingual reside en ser más segura que la inyectada, tiene menos reacciones y son más leves.

 

Consejos para el propio hogar

Consejos en el propio hogar:

  • Emplear colchones y almohadas hipoalergénicas.
  • Lavar con periodicidad sábanas y mantas.
  • Aspirar la alfombra frecuentemente.
  • Evitar humedades, emplear deshumedificador.
  • No acumular objetos que retengan polvo, como sucede con peluches.
 

Experiencia en la Clínica Universitaria en el diagnóstico y tratamiento de los problemas de alergia:
Dra. Marta Ferrer, especialista en Alergología de la Clínica Universitaria de Navarra


¿Cómo fueron los inicios de la especialidad en la Clínica?
El Departamento comenzó en el año 1961, fue iniciado por el Profesor Don Alberto Oheling. Desde su inicio se impartía la asignatura “Alergología e Inmunología”, siendo la Facultad de Medicina la primera en que se impartía esta asignatura. También desde entonces se unió a la labor asistencial y docente, la investigación, que ha se ha traducido en una cantidad importante de publicaciones y contribuciones científicas. Se trata de uno de los primeros Departamentos del país donde se han formado un gran número de los Jefe de Servicios actuales, tanto nacionales como extranjeros, el Presidente de la (WAO) Asociación Mundial de Alergia entre ellos.

¿Cómo se aborda en la Clínca el paciente con problemas de alergia?
Las enfermedades alérgicas tienen en común que se producen por una respuesta exagerada o inadecuada del sistema inmune frente a una sustancia que las personas sanas toleran perfectamente, esa sustancia se denomina alergeno, y puede ser muy variada: ácaros del polvo, epitelios de animales, alimentos, medicamentos, etc.
Por este motivo, el tratamiento de estas enfermedades se apoya en tres puntos fundamentales: evitar el alergeno, la inmunoterapia y el tratamiento con fármacos. De estos tres métodos, evitar entrar en contacto con el alergeno es el más efectivo. Para ello es crucial detectar cuál es el alergeno.
El esfuerzo diagnóstico por lo tanto se centra en detectar en primer lugar si los síntomas corresponden a una enfermedad alérgica y si es así, cuál es el alergeno responsable, para esto además de una historia clínica detallada, el diagnóstico se realiza mediante el test cutáneo. Además, es posible realizar análisis de sangre con lo que de una forma más precisa podemos cuantificar y demostrar la presencia de anticuerpos específicos frente a ese alergeno. Para diagnosticar un asma bronquial se requiere la realización de pruebas de función respiratoria. En ocasiones el especialista en alergia solicita más pruebas con el fin de descartar la presencia de otras enfermedades que pudieran presentar síntomas parecidos.

¿Cuáles son las líneas asistenciales de Alergología en la Clínca?
En el Departamento se trata toda la patología alérgica:

  • Alergia infantil
  • Dermatitis Atópica
  • Urticaria crónica
  • Alergia a medicamentos
  • Alergia alimentaria
  • Asma bronquial
  • Alergia a picadura de himenópteros (avispa, abeja)
  • Patología ocupacional
  • Educación enfermería
  • Aerosolterapia

Cuenta además con áreas de expertos en: diagnóstico de alergias del lactante, dermatitis atópica de la infancia, urticaria crónica, alergia a medicamentos.

¿En cuáles de ellas ofrece una asistencia diferencial respecto a de otros centros en el diagnóstico y tratamiento de estos procesos?
Recientemente hemos incorporado la medición de Oxido Nítrico en aire exhalado, es una prueba sencilla, económica y reproducible, que nos ofrece información acerca del grado de inflamación de la vía respiratoria. Es muy útil porque mediante una técnica no invasiva obtenemos información muy sensible, nos ayuda a ajustar el tratamiento, es especialmente útil en el caso de niños en el que es más difícil la realización de pruebas de función respiratoria.

Nuestro Departamento ofrece dos hechos diferenciales: en primer lugar el contar con algunas pruebas de diagnóstico en el laboratorio, con técnicas que evitan tener que realizar la prueba de provocación, como es el test de activación de basófilos para alergia a medicamentos.
En segundo lugar, la posibilidad de abordar sobre la marcha los diagnósticos desde un punto de vista multidisciplinar, esto es, que de una forma rápida se puede valorar una patología por varios especialistas si es necesario.

¿Qué ventajas ofrece contar con un laboratorio propio?, ¿en qué medida apoya la labor asistencial?
En primer lugar nos permite ofrecer los resultados de calidad de acuerdo con la estandarización y optimización de las técnicas y nos permite la elaboración propia de los extractos. En segundo lugar ofrece la posibilidad de poder aplicar conocimientos que nos arroja la investigación que realizamos. Y, en último lugar nos permite, el poder obtener con gran rapidez los resultados.
Una vez elaborada la historia y las pruebas cutáneas, etc. nos permite valorar el diagnóstico en conjunto. Esto es de vital importancia a la hora de prescribir inmunoterapia o de aconsejar la evitación de un alergeno, ya que en ocasiones no es suficiente con el relato de síntomas o el resultado de las pruebas cutáneas, sino que el diagnóstico debe hacerse con la valoración de todas las pruebas en conjunto.