| Dr. Pedro Redondo Bellón Especialista en Dermatología Consultor. Departamento de Dermatología Medico-Quirúrgica y Venerologica CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA |
Es una enfermedad inflamatoria crónica del folículo pilosebáceo de causa desconocida. En su etiopatogenia influyen cinco factores principalmente: obstrucción del canal pilosebáceo por alteraciones en la queratinización del estrato córneo infrainfundibular, aumento de la secreción de las glándulas sebáceas, alteraciones en la microflora bacteriana con presencia de microorganismos como el P. Acnes, liberación de mediadores de la inflamación en el folículo sebáceo y las variaciones hormonales, en concreto la presencia de andrógenos.
Se presenta típicamente en la adolescencia, afectando a un 80% de este grupo poblacional. Es más severo en varones que en mujeres.
Sin embargo existen algunas formas especiales de acné que pueden afectar a recién nacidos (acné neonatorum) o a personas adultas expuestas a determinados productos industriales (acné ocupacional), o a personas que ingieren determinados medicamentos como los corticoides orales (acné inducido por fármacos), siendo estas formas clínicas menos frecuentes que el acné juvenil clásico.
El acné se manifiesta clínicamente con varios tipos de lesiones, pudiendo presentarse varias de ellas en un mismo paciente. Estas lesiones pueden ser inflamatorias y no inflamatorias. Dentro de las no inflamatorias se incluyen los comedones cerrados y abiertos "puntos negros" y entre las inflamatorias están las pápulas rojizas, pústulas , nódulos y quistes. Éstas dos últimas son las más importantes, pues en su evolución pueden dejar cicatrices residuales, que son la secuela más importante del acné.
Algunos pacientes pueden presentar cuadros más graves que asocian fiebre y mal estado general (acné fulminans) y que requieren tratamiento sistémico precoz.
Según el tipo de lesiones y su gravedad, el acné se puede clasificar en varios grados:
Las lesiones del acné se localizan principalmente en cara (frente, mejillas y mentón), espalda, hombros y región preesternal, que son las zonas seborreicas del cuerpo.
El diagnóstico se realiza clínicamente por la presencia de una o varias lesiones elementales.
En algunas pacientes en las que el acné se asocia a otras alteraciones como trastornos menstruales, caída de cabello, seborrea o aumento de vello, es necesario realizar una analítica hormonal complementaria que permitirá descartar la presencia de alteraciones hormonales y orientar mejor el tratamiento.
El tratamiento del acné se basa en dos modalidades: la tópica y la sistémica. La elección de una modalidad u otra dependerá de la gravedad del acné. Las pautas de tratamiento son las siguientes:
Tratamiento tópico: exfoliantes (azufre elemental, ácido salicílico, ácido glicólico), peróxidos de benzoilo al 4%, 5% y 10%, ácido azelaico y retinoides (tretinoina, isotretinoina y adapaleno).
Tratamiento tópico: peróxido de benzoilo, retinoides y antibióticos (fosfato y clorhidrato de clindamicina, clorhidrato de tetraciclina y eritromicina base).
Tratamiento sistémico: antibióticos sistémicos (tetraciclinas), durante 3 a 6 meses. Los retinoides sistémicos (isotretinoina) administrados a dosis de 0.5 a 1 mg/Kg/día durante 5 meses permiten una curación completa en casi la totalidad de los pacientes. En algunos pacientes es necesario administrar más de un ciclo de tratamiento.
Es importante que los pacientes eviten la manipulación de las lesiones y sean constantes en la realización del tratamiento.
El acné es en general una patología que afecta a adolescentes y adultos jóvenes y tiende a resolverse con los años. En varones jóvenes tiende a resolverse entre los 20-25 años, mientras que en mujeres puede persistir hasta los 30-40 años.
El factor pronóstico más desfavorable es la presencia de cicatrices profundas residuales, que pueden permanecer definitivamente.
La Clínica Universidad de Navarra quiere ayudar a través de su portal web a la divulgación de la ciencia y a la mejora de la salud y el bienestar de las personas con información accesible, actualizada y relevante. El carácter de la web es meramente divulgativo y en ningún caso puede sustituir la relación médico-paciente. Ante cualquier duda, acuda a su centro médico o especialista.
Clínica Universidad de Navarra • Avda. Pío XII, 36 • 31008 Pamplona • España • Tel. 948 255 400 • Fax. 948 296 500
GPS: Lat: 42º-48'-20" N / Lon: 1º-39'-46" W