- La lactancia materna es la mejor forma de alimentación para el lactante, dado que aporta muchas ventajas tanto para el bebé como para la madre.
Las ventajas que aporta la leche materna al lactante son
- Constituye un alimento ideal con unas óptimas características nutricionales cuyos componentes son mejor digeridos, absorbidos y utilizados por el bebé proporcionándole un estado digestivo y metabólico ideal, de tal modo que durante los primeros 4 ó 6 meses de vida la leche materna es lo único que precisa
- Los bebés tienen, gracias a la lactancia materna, menos tendencia a la sobrealimentación y en consecuencia se favorece la prevención de enfermedades cuando sea mayor, cómo la obesidad, la hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes, etc...
- Mejora el desarrollo del sistema nervioso, alcanzándose una mejor agudeza visual y coeficiente intelectual, gracias a la presencia de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (w 3 y w 6)
- Mejora su estado inmunológico gracias a algunos componentes de la leche como inmunoglobulinas, IgA secretora, lactoferrina, etc que le confieren una protección importante ante numerosas infecciones, sobretodo diarreas e infecciones respiratorias.
- Menor probabilidad de reacciones alérgicas: alergias alimentarias (vómitos, diarreas), asma, rinitis y eccemas. De hecho la leche materna es la opción principal de alimentación en aquellas familias con antecedentes de alergia, debido a que en estos casos es muy frecuente la alergia a la leche de vaca.
- Protege frente al Sindrome de la Muerte Subita del Lactante.
- La gratificación emocional que produce el contacto físico íntimo entre la madre y el hijo que establecen un magnífico vínculo afectivo y posibilita un mejor desarrollo afectivo y emocional para el lactante.
Las ventajas que aporta a la madre son
- Una mayor gratificación para la madre al saber que está dando el mejor alimento a su hijo
- La comodidad de poder darle el alimento en cualquier momento, ya que no se necesita ningún preparativo ni envase.
- El ahorro económico que supone. Se estima que la lactancia artificial puede costar en torno a las 140.00 ptas por niño.
- La lactancia natural ayuda a muchas madres a bajar de peso más fácilmente. Se consumen calorías al producir leche, de hecho, una de las razones por las cuales la mujer sube de peso durante el embarazo es para poder producir leche para su bebé. Al amamantar se produce una hormona en el cuerpo de la mujer que causa la reducción de su matriz para que vuelva a su lugar y tamaño originales de forma más rápida.
- Es más dificil que aparezca anemia tras el parto.
- Las mujeres que amamantan tienen menos riesgo de hipertensión y depresión postparto.
- La osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos.
- La ausencia de manipulación evita que ésta se contamine y que se produzcan alteraciones en la composición.
- Su temperatura es ideal, no hay peligro de quemar la boca al bebé.
¿Cuándo iniciar la lactancia materna?
- Se ha de poner al niño al pecho lo más pronto posible, en la primera media hora de vida y en cualquier caso no retrasarlo más de 4 horas.
- En las primeras horas de vida el bebé está más activo y receptivo con lo que será más fácil que se coja al pecho, pasado éste momento la madre siente el cansancio del parto y el niño se adormece en ocasiones hasta el día siguiente.
- En esta primera toma se estimula la liberación de hormonas que permiten la subida de la leche.
- El principal estímulo que induce la producción de leche es la succión del niño, por lo tanto, cuantas mas veces se agarre el bebe al pecho de la madre y cuanto mejor se vacíe éste, más leche se produce.
¿Cómo dar de mamar al bebé?
- En primer lugar se ha de elegir un lugar cómodo, principalmente una silla baja con respaldo recto, inclinando el cuerpo ligeramente hacia delante y con los pies algo elevados (sobre un taburete).
- Procure un ambiente lo más tranquilo posible.
- Lávese las manos con agua y jabón. Su pecho no necesita una higiene especial, basta con una ducha diaria.
- Sujete al niño con la cabeza descansando sobre el brazo de la madre y su espalda en el antebrazo, sosteniendo las nalgas con la mano.
- Con la otra mano se dirige el pecho hacia su boca colocando la palma de la mano y los cuatro dedos por debajo del pecho y el pulgar por encima del mismo algo alejado del pezón para no comprimirlo.
- Gracias al reflejo de búsqueda que tiene el bebé, al contactar la boca del niño con el pezón de la madre, este abrirá la boca y se iniciará de forma instintiva la succión.
- Es aconsejable que penetre todo el pezón y la areola dentro de la boca (a no ser que sea su tamaño muy grande y esto no sea posible). El niño debe introducir en su boca tanto pecho como sea posible. Coloque su labio inferior alejado de la base del pezón. Si el niño esta bien agarrado, la barbilla del niño toca el pecho y sus labios estan hacia afuera.
- Es muy importante que la posición sea correcta, debiendo estar en contacto el vientre del niño con el de la madre, sin girar la cabeza. Nunca debe de estar mirando al techo como lo hace cuando toma un biberón.
- Si el bebé está dormido durante las primeras ocasiones que se intenta amamantar hay que intentar despertarlo estimulándole con un ligero masaje en piernas y brazos. Tampoco es bueno que el niño llore demasiado antes de la toma ya que no se cogerá bien, es este caso habrá que tranquilizarlo previamente.
- Se debe ofrecer los dos pechos en cada toma, empezando siempre por el pecho con el que terminó la anterior toma, la duración, normalmente, ha de ser de 10 a 15 minutos cada pecho. Se aconseja permitir al niño terminar con un pecho antes de ofrecerle el otro. El primer día es posible que sólo aguanten 5 minutos y el segundo día no suelen pasar de 10 minutos.
- El bebé debe tener la nariz despejada para respirar durante la toma. Si tiene congestión o sequedad, es conveniente hacerle lavados con suero fisiológico, previamente.
- El ritmo de colocarlo al pecho lo marcará el bebé, cuando él lo pida, normalmente será cada 2 ó 3 horas (7-8 veces al dia). Al principio es mejor hacer tomas frecuentes y cortas para así estimular más la producción de leche. A partir de la segunda o tercera semana le pedirá cada tres horas e incluso a partir del primer mes se saltará la toma nocturna.
¿Cómo retirar al bebe del pecho?
Cuando ha terminado la toma, insertar un dedo en un lado de la boca para detener la succión.
No intentar separar al bebé del pezón ya que éste instintivamente cerrará más la boca produciendo dolor a la madre.
Recuerde que entre pecho y pecho y tras finalizar la toma hay que favorecer el eructo del niño, mediante tres posiciones:
- Colocar al bebé verticalmente con su cabeza apoyada en el hombro.
- Sentado en el regazo de la madre sosteniendo la cabeza con una mano.
- Apoyado sobre el estómago.
En estas posiciones acariciar o dar unos pequeños golpecitos en la espalda.
Si el niño tiene una ganancia de peso adecuada durante las seis primeras semanas de vida (20-30 gr/día, o 140-200 gr/semana) es que con el pecho tiene suficiente. Si es preciso darle una complemento, consulte con su pediatra.
Recuerde que la madre que da el pecho debe seguir una dieta sana, equilibrada y variada. Se debe excluir la ingesta de alcohol y de bebidas estimulantes. Se debe suprimir el tabaco y no tomar medicamentos sin la indicación de su médico.
Es muy importante lubricar y airear los pezones, de esta manera se evitaran las grietas. Si se producen recuerde estos puntos básicos: Buena postura, buena prendida, aire, leche (la propia leche tiene propiedades cicatrizantes), agua y sol. Si las grietas no desaparecen, consulte con su medico.
Debe saber que las emociones fuertes, los enfados y aquello que cause estrés a la madre se manifiesta con una disminución en la cantidad de la leche, pero nunca en su calidad.





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