- El estreñimiento es un problema muy frecuente en el niño.
- Constituye hasta un 5% del motivo de consulta pediátrica general.
¿Qué puede causar estreñimiento?
- Alimentación: es muy frecuente el estreñimiento originado por una dieta insuficiente con una aporte pobre en residuos.
- Ingesta inadecuada de líquidos.
- Ingesta aumentada de derivados lacteos.
- Cambios en la dieta; cambio de de lactancia materna a lactancia artificial
- Factores que causan que la defecación sea dolorosa como las fisuras anales, hemorroides etc...
- Errores pedagógicos a la hora de enseñar al niño a controlar los esfínteres.
- Causas psicológicas: no son infrecuentes los casos relacionados con causas ambientales desfavorables que en el niño se manifiestan como una resistencia a defecar. Por ejemplo, el niño que se resiste a ir al baño en el colegio.
- Existe en muchos casos un factor hereditario y constitucional.
¿Qué síntomas produce?
Cuando los niños comienzan con el estreñimiento empieza un círculo vicioso: la defecación les causa dolor y entonces retienen más las heces en el intestino, lo que provoca que se absorba mayor cantidad de agua y las endurezca todavía más, lo que les acaba provocando mayor dolor al defecar.
¿Qué podemos hacer?
- Dieta: deben incrementarse los alimentos ricos en residuos, como verduras, frutas, legumbres, pan y patatas. En ocasiones es necesario disminuir la cantidad de alimentos astringentes como la manzana, plátanos, zanahoria, leche, queso y arroz.
- Masajes en el abdomen del bebé, se comienza por el ombligo y se va haciendo círculos en sentido a las agujas del reloj. Continuar haciéndolos si el niño se va relajando.
- Ejercicios para fortalecer la musculatura abdominal y el movimiento intestinal: con el niño tumbado se le flexionan las piernas y con éstas juntas se van haciendo círculos concéntricos.
- Estimulación, en el ano, del reflejo de defecación con un termómetro rectal.
- Ayuda psicológica: en los estreñimientos que tienen una causa psicológica, a veces basta con unos simples consejos para corregir malos hábitos, modificar la excesiva rigidez por parte de la familia en cuanto al control de los esfínteres y en otras ocasiones es necesaria una intervención más a fondo cuando existe un ambiente nocivo.
- Uso de laxantes: están prohibidos en el niño pequeño los laxantes muy fuertes, los más usados son los supositorios de glicerina, el lactitol y la lactulosa. En todos los casos consultar antes con su pediatra.
- Reeducar al niño en el aprendizaje del hábito de defecación regular.
- No se debe enseñar el control de esfinteres al niño antes de los dos años y medio. Despues de esa edad, se debe animar al niño a sentarse en el orinal o retrete durante un tiempo entre 5 a 10 minutos, de dos a tres veces al día, preferentemente despues de las comidas.
Qué es
Se define como una frecuencia de defecación menor de 3 veces por semana o mas de 4 dias sin defecar, cuando existe retención fecal, es decir, el niño quiere defecar pero no puede y, cuando la defecación es dolorosa.
El estreñimiento grave puede llegar a producir encopresis (evacuación involuntaria de las heces): el niño retiene las deposiciones, lo cual provoca una perdida del tono muscular en el intestino y como consecuencia, va teniendo escapes de heces a lo largo del dia.





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