Es en relación a varón de 25 años con un diagnóstico de espondilitis anquilosante, el tratamiento actual que sigue es Salazoprina 500 mg., Inacid Retard y Omeprazol 20 mg. También le han hecho una infiltración en el talón, pero sin ningún resultado positivo. Estos medicamentos deben ser para quitar el dolor y para que no se le dañe estómago y los riñones. El mal comienza con ligero dolor en el talón de un pie, que ha ido aumentando hasta llegar a la cojera, no pudiendo apoyar el talón en el suelo. Le pusieron una plantilla y le hicieron análisis, radiografías, escáner, etc. Después de muchos meses le diagnosticaron espondilitis anquilosante en el Hospital de Mendaro. El tratamiento le han puesto en el Hospital de Galdakao a la vista del informe de Mendaro y nos dicen que no tiene arreglo y además que puede tener ese dolor en otras partes del cuerpo. Quisiera la opinión de otro centro o médico especialista y que le hicieran nuevamente las pruebas para saber que el diagnóstico es el correcto, pero no sé a dónde dirigirme. Ruego su opinión y asesoramiento.
La espondilitis anquilosante es una enfermedad reumática que afecta de forma predominante al esqueleto axial, pelvis, columna vertebral y tórax, y de manera particular a las articulaciones sacroilíacas, que son su localización más constante y característica. También puede afectar a las articulaciones periféricas de las extremidades, y algunos pacientes desarrollan manifestaciones extraarticulares. Se trata de una enfermedad que afecta con mayor frecuencia a los varones que a las mujeres, de modo que por cada mujer diagnosticada encontramos tres o cuatro varones. No es una enfermedad infrecuente, y puede llegar a afectar en algunas zonas hasta al 1% de la población.
Aunque no se conoce la causa de esta enfermedad, tiene un componente genético muy importante, asociado a un gen, llamado HLA-B27. Este es uno de los genes del complejo mayor de histocompatibilidad, y aparece en la población general en un 5% de los casos. No todas las personas con este gen desarrollan la enfermedad, normalmente menos del 10%, pero sí la mayoría de las personas con la enfermedad, por encima del 90% son portadoras de este gen.
Es una enfermedad de personas jóvenes, como en su caso, y es muy característica la afectación de las uniones tendinosas, conocida como entesopatía, que probablemente es la causa de los dolores que presenta en el talón. El diagnóstico de esta enfermedad se realiza en función de parámetros clínicos y radiológicos. No existe un tratamiento curativo para esta enfermedad.
Los objetivos del tratamiento consisten en reducir el dolor y la rigidez articular, prevenir la anquilosis y deformidades y, en definitiva, mantener al paciente con una buena capacidad funcional y calidad de vida. Para ello se emplean distintas modalidades de tratamiento, que incluyen medicamentos, fundamentalmente antiinflamatorios, tratamiento fisioterápico, y tratamiento quirúrgico en casos seleccionados.
El especialista en Medicina Interna o Reumatología es la persona indicada para valorar su caso concreto y diseñar el plan terapéutico individual.






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