- No suele producir molestias por lo que puede pasar inadvertida hasta que se producen una o varias fracturas.
- Los huesos que se afectan más frecuente mente son la cadera y las vértebras.
¿Qué es la osteoporosis?
El hueso es un tejido vivo, en constante renovación. Por un lado se forma hueso nuevo (formación ósea), y, simultáneamente, se destruye hueso envejecido (reabsorción ósea). Aparece osteoporosis cuando se rompe el equilibrio entre ambas, bien porque disminuya la formación de hueso nuevo, o bien porque aumente la reabsorción, o por ambas causas simultáneamente.
¿Cuáles son sus causas?
Sin embargo, la gran mayoría de enfermos tienen una osteoporosis primaria, en la que distinguimos tres grandes grupos, la osteoporosis idiopática juvenil o del adulto, sin causa conocida, la osteoposis tipo I o postmenopáusica, en la que influye decisivamente la falta de estrógenos que se produce en la mujer en ese periodo de su vida, y la osteoporosis tipo II o senil, que es la producida por el envejecimiento.
Existen también numerosos factores que aumentan la pérdida de masa ósea que acompaña la edad, y que, por tanto, multiplican el riesgo de padecer osteoporosis y sus consecuencias. Entre ellos cabe destacar la inmovilización o el sedentarismo, el tabaco y el alcohol.
¿A quién afecta esta enfermedad?
¿Cuáles son los síntomas que produce?
¿Cómo se diagnostica?
¿Cómo se trata la osteoporosis?
Como medidas generales, es necesario hacer mención de la dieta, rica en calcio y baja en proteínas, la abstención de tóxicos como el tabaco y el alcohol, y el ejercicio físico habitual. Cuando la dieta no garantiza una cantidad adecuada de calcio, deben administrarse suplementos, teniendo en cuenta que las necesidades de calcio son de unos 1000 mg al día, y aumentan en el embarazo o en la menopausia.
La vitamina D facilita la absorción y utilización del calcio, por lo que en muchas ocasiones se administra asociada al mismo.
En el tratamiento de la osteoporosis, y también en su prevención, se utilizan fármacos que disminuyen la reabsorción de hueso. Entre ellos se encuentran la calcitonina y los bisfosfonatos. Los estrógenos, y también los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos como el raloxifeno, se utilizan en la osteoporosis postmenopáusica, sólos o asociados a alguno de los anteriores.
Aunque teóricamente el flúor es un fármaco que puede aumentar la formación de hueso, el hueso producido parece tener una menor calidad y, por tanto, una menor resistencia, por lo que su uso no se ha extendido y no existen en España preparados disponibles. Recientemente se ha introducido en el tratamiento un análogo de la hormona paratiroidea cuya acción es también el estímulo de la formación de hueso, y que está indicado en el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica.
Si quiere saber algo más sobre esta enfermedad....






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