- El absceso cerebral es una colección encapsulada de pus en el interior del cerebro.
- El TAC o la RMN suelen ser suficientes para el establecer el diagnóstico.
- Además del tratamiento con antibiótico, suele ser necesario el drenaje quirúrgico del absceso.
¿Qué es un absceso cerebral?
Un absceso cerebral es una colección de material purulento en los hemisferios cerebrales, que se comporta clínicamente como una masa intracraneal. Es más frecuente en el sexo masculino y los agentes aislados más habitualmente son el estreptococo y el estafilococo, que suelen ser pluribacterianos.
¿Cuál es su causa?
La puerta de entrada de los gérmenes hasta el cerebro puede producirse a través de tres vías:
- Diseminación hematógena (a través del torrente sanguíneo) desde un foco infeccioso distante (nasofaríngeo generalmente).
- Infección por contigüidad: a partir de focos infecciosos de las estructuras craneales adyacentes como el oído o los senos paranasales.
- Infección por inoculación directa como ocurre en los traumatismos craneales penetrantes o, con menos frecuencia, tras una intervención neuroquirúrgica.
Las bacterias que se aíslan con mayor frecuencia en los abscesos cerebrales suele ser las anaerobias y a veces mixtas, incluyendo estreptococos y bacteroides anaerobios. Los hongos, protozoos y parásitos también pueden producir infecciones localizadas intracraneales.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de un absceso cerebral son cefalea, fiebre, náuseas, vómitos y rigidez de nuca. Esta rigidez consiste en la resistencia de la musculatura cervical a la flexión activa o pasiva de la cabeza, asociada a dolor local. También puede acompañarse de alteración del nivel de conciencia, crisis convulsivas y otros síntomas y signos neurológicos.
Antes de la encapsulación del absceso puede existir fiebre, escalofríos y leucocitosis, que suele remitir una vez que se ha formado el absceso.
¿Cómo se diagnostica?
La tomografía computarizada (TAC) o la resonancia magnética (RMN) suele ser diagnósticas por lo que los pacientes pueden comenzar a ser tratados antes de tener el diagnóstico microbiológico.
La punción lumbar está contraindicada ya que puede producir herniación transtentorial (protrusión del cerebro a través del agujero del tentorio por una expansión rápida de la presión intracraneal).
¿Cuál es el tratamiento?
La mayoría de los pacientes con un absceso cerebral requieren una intervención quirúrgica para evacuar la lesión (mediante aspiración y drenaje del absceso, estereotáxico o abierto, en función de la localización, características, etc) , además de tratamiento antibiótico. Si se puede determinar el germen causal mediante la biopsia del absceso se debe instaurar tratamiento antibiótico específico. En caso contrario, se comenzará con un tratamiento empírico que debe ir dirigido a los patógenos más frecuentes de acuerdo con la edad del paciente y sus antecedentes de enfermedad y, dependiendo de los resultados del cultivo, será o no modificado posteriormente.






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