La Clínica Universidad de Navarra implanta el primer marcapasos sin cables en la Comunidad Foral

Este nuevo dispositivo, a diferencia del convencional, se coloca dentro del corazón, por lo que no presenta ningún signo externo visible. Evita las complicaciones derivadas de la presencia de los cables y de los electrodos que llegan hasta el corazón.
 

Equipo del Departamento de Cardiología que ha colocado el marcapaso inalambrico para la insuficiencia cardiaca
De izda a dcha, la enfermera Cristina Díaz, el doctor Pablo Ramos y la enfermera Graciela López, los doctores Ignacio García Bolao (director), Gabriel Ballesteros, la auxiliar Encarna Echarte y la enfermera Ellen Janiashvili.

07 DE ENERO de 2016


Por primera vez en la Comunidad foral, la Clínica Universidad de Navarra implanta el primer marcapasos sin cables. El nuevo dispositivo se coloca directamente en el interior del corazón para producir impulsos eléctricos con el objeto de estimularlo y tratar así bloqueos cardíacos, pérdidas de conocimiento y lentitud del corazón.

La ausencia de cables y electrodos le confiere numerosas ventajas. Los marcapasos convencionales constan de dos partes: una batería, debajo de la piel en el tórax y un cable que, a través de la vena, llega al corazón.

“La novedad de este nuevo sistema es que, al ser tan pequeño y al implantarse dentro del corazón, eliminamos completamente la parte subcutánea, incluyendo los cables, por lo que no hay ningún signo externo de que el paciente lleva un marcapasos”, explica el cardiólogo Pablo Ramos, especialista de la Unidad de Arritmias de la Clínica Universidad de Navarra. Para conseguirlo, “todo el sistema del marcapasos se ha miniaturizado en la pequeña cápsula que se implanta dentro del corazón mediante una precisa intervención de cateterismo que sólo necesita anestesia local”, describe el especialista.

De este modo, se agiliza mucho todo el procedimiento, evitando la herida quirúrgica abierta, el riesgo de infecciones, el paso por el quirófano y las cicatrices posteriores. “Este nuevo marcapasos, al no precisar de cable, no solo constituye una ventaja a nivel estético (al estar dentro del corazón no se ve) sino también reduce la posibilidad de sufrir futuras complicaciones”, señala el Dr. Ignacio García Bolao, director del Dpto. De Cardiología y Cirugía Cardíaca.

La rapidez de la intervención es otro de los beneficios que aporta el marcapasos inalámbrico “ya que en aproximadamente media hora se completaría el proceso y, en 24 horas, el paciente puede estar dado de alta”, indica el Dr. Ramos.