"Gracias, Padre, por tener a la Clínica siempre en su corazón"

Mons. Javier Echevarría acudía con frecuencia a Pamplona como Gran Canciller de la Universidad de Navarra. Últimamente visitó también la Clínica como paciente, donde aprovechaba para saludar a los enfermos. Hoy muchos profesionales le recuerdan y agradecen al prelado que tuviera siempre a la Clínica en su corazón. El director general de la Clínica, José Andrés Gómez Cantero, ha destacado “el cariño sobrenatural y humano con el que alentaba nuestro trabajo en la Clínica”.

13 DE DICIEMBRE de 2016


Como ya es sabido, el 12 de diciembre, a las 21:10 horas, en el policlínico Campus Bio-Médico de Roma, falleció Mons. Javier Echevarría, obispo prelado del Opus Dei, Gran Canciller de la Universidad de Navarra y segundo sucesor de san Josemaría Escrivá.

El próximo viernes, día 16, a las 19.00 horas, en el Polideportivo de la Universidad, se celebrará una misa funeral por el alma del prelado del Opus Dei. Concelebrarán el Arzobispo de Pamplona y Tudela, Monseñor Francisco Pérez y el vicario de la Delegación del Opus Dei, don Rafael Salvador.

Al conocer la noticia, el rector de la Universidad, Alfonso Sánchez-Tabernero, ha recordado a Mons. Javier Echevarría como un hombre generoso, "siempre atento a los problemas de los demás". El rector ha manifestado que acudía con mucha frecuencia a Pamplona como Gran Canciller de la Universidad de Navarra; últimamente también como paciente de la Clínica, y que era llamativa la ilusión con la que hablaba de los proyectos de la Universidad.

José Andrés Gómez Cantero, director general de la Clínica, ha recordado también con cariño a Mons. Javier Echevarría. “Llamaba la atención siempre su cercanía con los pacientes y profesionales de la Clínica. Combinaba una gran fe en Dios y un gran optimismo. Siempre nos alentaba a trabajar para los pacientes, como hijos de Dios, con un afán de servicio y gran profesionalidad. La oración por su alma y el recuerdo de sus palabras es el mejor tributo que hoy podemos prestarle en nuestro trabajo diario en la Clínica”, ha indicado.

Durante la celebración del 50 aniversario de la Clínica, Mons. Javier Echevarría manifestó su “agradecimiento a Dios por los 50 años del servicio prestado desde la Clínica Universidad de Navarra a toda la sociedad, e implorar la bendición divina sobre los que allí trabajan y sobre quienes allí buscan recuperar la salud”, afirmó en la homilía de la Misa en acción de gracias por aquel aniversario. A los presentes explicó que “atender a los enfermos con caridad cristiana y ofrecerles los remedios a su alcance ha sido siempre una característica distintiva del cristiano”. 

Mons. Javier Echevarría visitó la Clínica en distintas ocasiones, últimamente también como paciente. Ofrecemos algunas imágenes de sus visitas:

Mons. Javier Echevarría, Gran Canciller de la Universidad, en la Clínica

testimoniosDE LOS PROFESIONALES

Tuve el privilegio de atenderle médicamente durante 29 años y ha sido para mí un ejemplo. Me ha impactado especialmente su humildad, docilidad y sencillez, además de una gran confianza en Dios, que se reflejaba en su alegría y buen humor"

Dr. Jesús Prieto

Especialista en Medicina Interna

El Gran Canciller ha sido mi segundo Padre. He podido cuidarle durante 25 años y, en una de las últimas veces que ha venido a la Clínica, me dijo que era como una madre con los cuidados que le prestaba. Las enfermeras somos su debilidad, en muchas ocasiones nos lo ha dicho"  

Carmen Rumeu

Directora de Enfermería

Tenía la Clínica muy metida en el corazón, y cada vez que nos visitaba, con su cariño y su interés, nos mostró que a todos, pacientes y profesionales, nos consideraba parte de su familia”

Nicolás García

Especialista en Medicina Interna

Me reforzaba para que no dejase que la gente tuviese dolor, que les acompañase en el camino. Me agradeció la dedicación a los más necesitados en las zonas damnificadas por las catástrofes. Decía que debemos aliviar a todos aunque no nos lo pidan, porque en los enfermos está Dios"  

Dr. Alberto Lafuente

Responsable del Área del Dolor

Siempre me preguntaba por mi marido y mis hijos. Nada más verme decía: ¿Qué tal Alvarito? (es el pequeño de seis), y a mí me asombraba que se acordara con tantas cosas que tenía encima. Y añadía: ¡nunca perdáis la alegría!"
 

Beatriz Paloma

Directora del Área de Hospitalización

Para mí era un padre y se notaba que quería de verdad a las enfermeras. Constantemente agradecía todos nuestros cuidados y hacía bromas para hacer nuestro trabajo más fácil. Siempre nos hablaba de tratar muy bien al paciente y estar alegres. Además, recuerdo con cariño que me hacía constantes bromas sobre mi tierra valenciana"

Teresa Llacer

Supervisora General del Área de Hospitalización

Siempre fue persona entrañable, cariñosa, obediente a las recomendaciones que se le hacían. Era agradecido hasta el punto de pedir perdón por el tiempo que se le dedicaba. Se interesaba por la familia de todos de manera minuciosa y aprovechaba para hacernos recomendaciones en el ámbito familiar y del trabajo" 

Dr. Joaquín Barba

Especialista en Cardiología

En los años en los que he tenido la suerte de tratarle recuerdo su gran cariño y su preocupación por los demás. Siempre te preguntaba por cosas que le habías contado previamente mostrando un gran interés por tus alegrías y tus dificultades. Era muy cercano a todos"

Dr. Javier Moreno

Especialista en Oftalmología

Tuve el enorme privilegio de conocer y atender a Don Javier en sus visitas a la Clínica. Siempre destacaban su sencillez, su generosidad, su cariño y preocupación por todas las personas que conocía y por sus familias. Poseía un gran sentido del humor y una memoria privilegiada que le permitía recordar con gran detalle cualquier anécdota que le hubiéramos contado.

Dra. Rosario Luquin

Directora del Departamento de Neurología