La Clínica Universidad de Navarra supera los 1.000 implantes cocleares para tratar la sordera de sus pacientes

El Programa de Implantes Cocleares de Navarra, en colaboración con el Servicio Navarro de Salud, ha cumplido 25 años. El plan fue pionero en la implantación quirúrgica de los primeros dispositivos de audición para personas con pérdida auditiva debida a daño en la cóclea

La Clínica Universidad de Navarra lleva desde 1989 colocando implantes cocleares para tratar la sordera

24 DE FEBRERO de 2015


Juan Luque es el último paciente que ha recuperado la audición gracias a un implante coclear colocado por el equipo de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra.

Su intervención supera ya las 1.000 realizadas por este centro médico y se integra en el Programa de Implantes Cocleares de Navarra que hace 25 años comenzó la Clínica de forma pionera. Se trata de un programa de colaboración entre la sanidad pública y la privada mantenido con el Servicio Navarro de Salud. Para conmemorar la importancia de los implantes cocleares en el tratamiento de la sordera mañana miércoles 25 de febrero se celebra su día internacional.

Vecino de Barañáin (Navarra) de 70 años, Juan Luque comenzó a percibir los primeros síntomas de pérdida auditiva hace una década. Desde entonces ha podido resolver los problemas derivados de su sordera gracias a un audífono. Sin embargo, a pesar del dispositivo, en los últimos tiempos su sordera (hipoacusia) ha ido en aumento.

Por este motivo, hace siete semanas, este paciente entró en quirófano para que el equipo del doctor Manuel Manrique, director del Programa y especialista en Otorrinolaringología de la Clínica, le colocase un implante coclear. La cirugía se resolvió con éxito. Un mes más tarde, tiempo requerido para la cicatrización, se le instaló el micrófono, el procesador y el transmisor de sonidos y se le conectó al receptor interno. Hace poco más de dos semanas, Juan Luque comenzó a percibir sonidos con el oído operado. Según describe el paciente, inmediatamente después de la conexión comenzó a oír con claridad.

A la cabeza en implantes cocleares

La primera paciente del programa de implantes cocleares fue Verónica Julien, a quien en 1989 se le colocó uno de estos dispositivos para resolver la sordera bilateral que sufría.

Hoy, el implante coclear que le han puesto a Juan Luque supera la barrera de los mil. Una cifra que coloca a la Clínica a la cabeza del ranking nacional de experiencia en este tratamiento para la hipoacusia. A esta veteranía se le añade la circunstancia de que la Clínica incluye entre sus indicaciones para esta operación un rango de edades de los pacientes muy amplio: desde lactantes de 5 meses a personas de 85 años.

El doctor Manuel Manrique, que ya realizó la primera de las mil intervenciones de la Clínica, describe el implante coclear como “un dispositivo capaz de sustituir todo lo que constituye el órgano periférico de la audición, el oído externo, medio e interno. Su aplicación se indica en aquellos casos en los que el oído interno y, dentro de él, la cóclea, presenta una destrucción prácticamente total de sus células. Es entonces cuando realizamos un bypass (puente) de este órgano, estimulando, a través de los electrodos del implante, el nervio coclear y así la vía auditiva”, describe el otorrino.

Procedimiento quirúrgico

El programa de implantes cocleares es atendido por un equipo multidisciplinar constituido por diferentes especialistas dedicados al diagnóstico, tratamiento y posterior rehabilitación y seguimiento personalizado de los pacientes. Se realiza tanto en niños como en adultos.

El procedimiento quirúrgico para el implante coclear se realiza con anestesia general y tiene una duración aproximada de una hora. “Su objetivo principal es la colocación de electrodos dentro de la cóclea para estimular el nervio coclear de forma directa”, argumenta el doctor Manrique.

“Se trata de una cirugía generalmente bien tolerada por los pacientes. Requiere por lo habitual dos días de hospitalización y se les permite levantarse la misma tarde en que se les ha hecho la cirugía y restablecer una vida normal de forma inmediata desde el postoperatorio”, apunta.

Un mes después de la cirugía el paciente comienza su rehabilitación auditiva con ayuda del equipo médico de seguimiento. Se fijan entonces sus parámetros de estimulación específicos y la estrategia personalizada de codificación del sonido según los nuevos umbrales auditivos del paciente.

Principales hitos del programa

Octubre de 1989 fue el punto de partida, la fecha del primer implante coclear que realizó el equipo de la Clínica a su primera paciente: Verónica Julien. Dos años más tarde, en 1991, otro hecho reseñable fue el implante que se le efectuó a una paciente sordo-ciega. En 1992, la corta edad de la paciente, 12 meses, constituyó otro hito en el programa. Una década después, en 2002, se dio un paso más con la intervención a una niña de menos de un año.

Respecto al avance tecnológico, destaca el año 1996, en el que el equipo del doctor Manrique comenzó a aplicar de forma sistemática nuevas técnicas de cirugía mínimamente traumática en la colocación de los implantes.

Diez años más tarde, en 2006, estos mismos especialistas realizaron el primer implante coclear bilateral simultáneo, es decir, la colocación en la misma intervención de un implante en cada uno de los oídos, “procedimiento que permite al paciente implantado localizar los sonidos, la posibilidad de percibir mejor los sonidos con ruido ambiental y desarrollar así el sistema auditivo central”, enumera el especialista.